Cómo redactar un análisis

Hablar de análisis nos pone a pensar, y es que justamente se trata de eso. Un Análisis es una tarea mental que supone cierto esfuerzo cognitivo, pero es algo que en muchas ocasiones lo hacemos tan a menudo de una manera inconsciente.

Ahora, cuando se trata de escribir un análisis la cosa cambia un poco porque hay momentos donde resulta un tanto complejo redactar un análisis. Por ello hemos preparado este artículo, donde te explicamos todo lo que debes saber para aprender a redactar un análisis correctamente. ¡Vamos a ver!

¿Qué es un análisis?

Análisis significa descomponer el todo en sus partes. Por ello es necesario conocer los componentes del objeto sometido a estudio.

Desde el punto de vista sistémico, el todo es más que la suma de sus partes.

No obstante, cuando analizamos estamos haciendo un examen meticuloso y detallado de un objeto para conocer sus propiedades, sus características y su naturaleza.

Para redactar un buen análisis es necesario formular preguntas y las mismas deben estar orientadas hacia el funcionamiento del objeto a estudiar.

Tipos de análisis

Existen varios tipos de análisis. Veamos sobre que trata cada uno.

  • El análisis estructural: se enfoca en la estructura de lo analizado.
  • El análisis exhaustivo: separa el objeto en todos sus componentes para estudiarlo.
  • El análisis morfológico: se refiere a la revisión de la forma, del conjunto, más que del contenido.
  • El análisis conceptual: es el análisis de los fundamentos o base.
  • El análisis experimental: es la reproducción de un fenómeno natural en un ambiente controlado.
  • El análisis cuantitativo: estudia los objetos mediante interpretación de cifras
  • El análisis cualitativo: examina la calidad de la naturaleza de las cosas y no su acumulación en categorías.

Actitud para Analizar

Lo primero es tener presente que no existe un análisis perfecto y habrá personas inconformes con los análisis realizados. En virtud de ello, te dejo unos consejos que debes atender.

Objetividad y profesionalismo

Es primordial demostrar que estamos siendo objetivos con el análisis. En caso de dar una opinión personal, esta debe estar sustentada con argumentos verificables.

Es conveniente comenzar hablando de las virtudes del objeto de estudio así como destacar lo que está bien, sin pasiones, sino con objetividad.

Si el objeto de estudio presenta defectos es preciso darlo a conocer pues la perfección no existe. Es igual de importante evitar los sesgos en los análisis presentados, ya que las evidencias hablan por sí solas.

También es beneficioso ser organizados y constructivos. Por esto el informe del análisis debe tener una estructura ágil, ordenada y consistentes.

Organización del análisis

Es imperativo contar con una estructura formal al momento de elaborar el informe del análisis y así mantener una coherencia en el hilo argumental.

Auditoría de información

Revisa cuidadosamente el trabajo asignado antes de comenzar y asegúrate de comprender la situación e identificar los objetivos del análisis. Del mismo modo realiza un inventario documental básico sobre el tema a tratar.

También detalla la solicitud de análisis, puesto que es el mapa por donde navegar. Si el análisis tiene que responder a preguntas específicas o aborda un aspecto particular del objeto, entonces es conveniente formular seis preguntas claves sobre el objeto sometido a estudio. Dichas interrogantes son;

  1. ¿Qué?
  2. ¿Dónde?
  3. ¿Por qué?
  4. ¿Quién?
  5. ¿Cómo?
  6. ¿Cuándo?

Redacción y elaboración del análisis

Escribe un resumen corto destacando las ideas principales del problema planteado que se desarrollaran como argumento fundamental en el texto del análisis.

Igualmente elabora un esquema base para la redacción del análisis utilizando los argumentos que hayas tratado anteriormente.

La estructura básica del esquema para redactar el análisis generalmente es el siguiente:

  1. Introducción (Contexto, Objetivos y alcance)
  2. Cuerpo (Argumentos y Ejemplos)
  3. Conclusión.

La introducción debe suministrar la información de contexto, los objetivos del análisis y la delimitación del estudio a realizar, siempre apuntando a quién va dirigido el documento.

En el cuerpo del ensayo se presentan los argumentos esenciales. Es necesario ser consistentes con los argumentos empleados sin salirse del contexto del análisis.

La extensión y complejidad del análisis establecerá el tamaño de los párrafos de cada argumento, como mínimo un párrafo a cada argumento.

De la misma forma, cada párrafo debe contener la oración principal que sintetice el punto tratado e incluir entre dos o más oraciones para extender o sustentar la idea principal. También es necesario incluir evidencia que nutran cada argumento con sus ejemplos.

Se debe escribir en prosa utilizando todos los recursos del idioma y los manuales de estilo para cada caso.

La conclusión debe ser el producto del trabajo. Es un resumen de las ideas y argumentos sólidos elaborados a partir de los resultados del análisis. Lo recomendable es culminar con un máximo de dos oraciones donde se expliquen las consecuencias del análisis y resuma la solución del problema planteado.

Es un estudio razonado y se debe presentar argumentos contundentes y objetivos con sustento en evidencias o ejemplos importantes. No debes personalizarlo con orientaciones o reacciones subjetivas.

Revisión final

Antes de la entrega, debes someter el ensayo a una revisión final donde se verifica la consistencia de las ideas y la organización o estructura del análisis.

Debes leerlo bien y estar seguro de que tenga lógica y la escritura debe destacar las ideas principales, los verbos en los tiempos que correspondan y los párrafos cortos deben ser concisos enmarcados dentro del contexto del estudio.

Detalla las áreas donde requiera aclarar la redacción y evita ser recurrentes con los argumentos e ideas planteadas. Es común que cuando se escribe un análisis se omitan detalles que podrían darle opacidad a los argumentos.

Por ello, resulta útil elaborar un borrador y leerlo en diferentes momentos. Contrástalo con las notas tomadas al comienzo y con los documentos consultados por si se omitió información relevante.

Igualmente elimina los fragmentos irrelevantes y examina el ensayo para identificar detalles ajenos o fuera de contexto que deriven hacia un enfoque inesperado. Cuando identifiques los inconvenientes de orden importantes revisa completamente el texto escrito con cuidado.

Utiliza los términos técnicos y conceptos adecuadamente. Del mismo modo asegúrate de ordenar las ideas jerárquicamente y evitar los problemas de semántica haciendo uso adecuado del idioma según las reglas de escritura.

De igual forma cerciórate de que las citas tengan un formato apropiado, siempre respetando a quien va dirigido el informe. No te opongas a cambiar ideas y argumentos que discrepan con los que tú tienes, pero en este caso muestra las evidencias y tráelas a una discusión serena con ayuda de los expertos.  

Ten siempre presente que cada persona tiene una percepción sobre los resultados, y puede que no coincidan con las tuyas, para eso están los argumentos y las evidencias.

Finalmente resulta conveniente buscar ayuda en otra persona para que te revise el ensayo y comente su opinión. Es sumamente importante presentar un trabajo con seriedad además de estar debidamente sustentado con observaciones verificables.

Deja un comentario