Cómo escribir un diálogo

Son muchos los tipos de textos literarios que se componen de diálogos, o en los que éstos están presentes. Novelas, fábulas, cuentos, leyendas, mitos, guiones teatrales son los más beneficiados de esta modalidad de discurso literario, cuya redacción demanda ingenio del autor y su respeto hacia las reglas ortográficas para hacerlo legible y entendible.

El diálogo permite la intervención de uno o más personajes en distintos tipos de obras y géneros literarios, conllevando a su entrada o acción en el relato, ya sea que estén en el mismo ambiente o en ambientes distintos.

Claves para escribir diálogos correctamente

  • Nombra y describe a cada personaje antes de que entren en acción a través del diálogo, muestra las emociones que tiende a sentir cada uno.
  • Asígnale con imaginación una voz a cada personaje, básala en sus características y distínguelas con tonos y entonaciones diferentes.
  • Cuida mucho la ortografía, lee y haz las pausas correspondientes y acorde a ella, coloca puntos y comas, no dejes que se pierda la coherencia.
  • Considera que las intervenciones están llenas de interrupciones y descripciones, pues el diálogo se trata de un intercambio comunicativo frecuente, incluso cuando sea un monólogo las habrá.
  • Demarca la intervención de cada personaje y del narrador, en caso de haberlas;  de forma clara, coloca una raya antes de escribir la primera palabra, ésta debe ir pegada sin espacio, usa una línea distinta para cada uno.
  • Finaliza la intervención en el diálogo de cada personaje o del narrador con un punto y aparte.
  • Los signos de puntuación se colocan después del inciso, cuando el verbo principal de la frase es un verbo dicendi o verbo del habla como: expresó, dijo, exclamó, comentó, susurró, preguntó.
  • Al tratarse de un verbo no dicendi, la representación correcta es colocando el punto antes del inciso y este comenzará con mayúscula o minúscula según corresponda, a excepción de las exclamaciones e interrogaciones.
  • Coloca la explicación del narrador sobre lo que hace el personaje o cualquier narrativa del diálogo con inicial minúscula seguida de la raya, sin espacio.
  • Utiliza intervenciones de extensión corta y mediana, describe muy bien las acciones con verbos específicos y bastantes descriptivos, que despierten la imaginación del lector, trasladándolos a las acciones y al ambiente de la narración.
  • Coloca comillas cuando sea algo literal lo que se hable y esté tomado de otro documento, o se esté expresando un pensamiento y no se transmita verbalmente.
  • Avanza sin profundizar en las explicaciones, deja que el diálogo cuente lo que está pasando por las mismas intervenciones de los personajes, los diálogos describen acciones y estas deben ser claras.
  • Define el público para quién escribes, revisa que el lenguaje sea cónsono a sus edades y contextos
  • Mantén la atención de los lectores, no cuentes los desenlaces de una vez, deja que la incertidumbre estén presente, en gran parte para mantenerlos emocionados.
  • Los personajes tienen que vivir a través del diálogo, mostrar sus estados de ánimo, sus opiniones.
  • No tengas miedo a los finales tristes y fatales, la vida tiene sus grises reales, no siempre debes escribir un diálogo que narre una historia con final feliz.
  • Dale realismo a la escena y el ambiente, mantén la coherencia entre la época en la que, su ambiente y los elementos.
  • Flexibiliza tu idea, es posible que tu diálogo no termine como imaginas en un inicio, deja abierta la posibilidad de realizar cambios que den giros a la historia que relatas.
  • Lee una y otra vez a medida que escribes, enamórate de lo que haces pero mantén la objetividad para ser un buen crítico de tu creación.
  • No te estanques en un solo género, mezcla la tragedia con la comedia, el suspenso con el terror, la comedia con el terror; no limites tus posibilidades, pero cuida de no excederte y terminar haciendo un diálogo incoherente y de mala calidad, que haga al lector abandonarlo en las primeras líneas.

Dos tipos de diálogos con de grandes diferencias y ejemplos claves

Existen dos grandes tipos de diálogos, cada uno ideal para distintos géneros literarios:

Diálogo Directo

En este los personajes interactúan y hablan entre sí de forma directa, ya sea que estén en un mismo ambiente o no, el narrador no interviene en este tipo de diálogos; aunque existe no está presente.

Ejemplo de diálogo directo

—¿Cómo estás?—preguntó Luisa María.

—¡Hola! —respondió fríamente Jacinto.

—¿Qué te pasa?, te noto extraño—preguntó Luisa María algo confundida.

—Decepciones, golpes que la vida da de sorpresa. — agregó Jacinto antes de romper en llanto.

—Siempre hay problemas, pero tú eres un joven valiente, yo no creo que una situación cualquiera te derrumbe, pero cuéntame qué te pasa— dijo Luisa María con preocupación

Diálogo Indirecto

En este tipo de diálogo, los personajes no hablan entre sí de manera directa, sino que el narrador habla por ellos y relata sus acciones y expresiones.

Ejemplo de diálogo indirecto

La Profesora Marina interrumpió la clase y se dirigió a Rubén, le preguntó por qué había llegado tan tarde otra vez. Eso le bastó al pequeño y delgado niño, para romper en llanto y contarle que venía de trabajar porque su mamá los había abandonado y su papá era un hombre muy enfermo.

El diálogo es una forma narrativa de gran beneficio, basta con escribirlo apegado a sus reglas y con mucha creatividad.

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